ESTERILIDAD EN LA MUJER
Al igual que en el hombre, se debe valorar el historial médico de la mujer y realizar una exploración física. Por fortuna, hoy en día, las mujeres estamos más mentalizadas de hacer revisiones ginecológicas periódicamente. Esto supone tener el historial médico actualizado y permite al médico conocer los datos para evaluar la situación.
Los datos sobre la utilización de métodos anticonceptivos, periodicidad en la menstruación, antecedentes infecciosos, estilo de vida (consumo de drogas, tabaco, alcohol), episodios de abortos, dolor menstrual o durante el coito... son referencias esenciales para el estudio.
En la exploración ginecológica el médico puede ser capaz de palpar alteraciones en los órganos. Durante la exploración manual el ginecólogo introduce unos o dos dedos de una mano en la vagina y con la otra palpa a través del abdomen los genitales internos: trompas, ovarios y útero para determinar su posición, tamaño y movilidad. Para observar las paredes vaginales y el cuello del útero (cervix) se utiliza un instrumento llamado espéculo. Éste instrumento puede ser de metal esterilizado o de plástico desechable y permite separar las paredes de la vagina para su visualización, así como el cuello del útero.
Otra de las pruebas claves en la exploración ginecológica es la citología que consiste en tomar una muestra de las células del cuello uterino para analizarlas en el laboratorio.