TRATAMIENTO DE ESTERILIDAD EN EL HOMBRE
El tratamiento depende de la causa de la esterilidad. El clomifeno, un fármaco que induce la ovulación en la mujer, puede utilizarse para intentar incrementar la cantidad de esperma en el varón. Sin embargo, no parece mejorar la movilidad del esperma ni reducir la cantidad anormal de éste; tampoco se ha demostrado que incremente la fertilidad.
En los varones con un esperma normal pero de escasa cantidad, la inseminación artificial mejora ligeramente los índices de embarazo, porque emplea la primera porción del semen eyaculado, que contiene la mayor concentración de esperma. Una nueva técnica que escoge sólo el esperma más activo (selección de esperma) es algo más efectiva.
La fertilización in vitro y la transferencia del gameto a través de un tubo dentro de la trompa de Falopio, procedimientos mucho más complejos y costosos, son eficaces para el tratamiento de ciertas clases de esterilidad masculina.
Si un hombre no produce esperma, puede considerarse la probabilidad de inseminar a la mujer con esperma de otro hombre (donante). Debido al peligro de contraer enfermedades de transmisión sexual, incluido el SIDA, ya no se utilizan muestras frescas de semen de los donantes. En su lugar, se deberían utilizar muestras de esperma congeladas provenientes de un banco de esperma garantizado, que haya verificado que los donantes no presenten enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, cuando se utilizan muestras de esperma congelado es menos probable que se consiga el embarazo.
El tratamiento de los varicoceles es una intervención quirúrgica menor. Varios estudios sugieren que se consigue el embarazo en un 30 a un 50 por ciento de los casos después de que el hombre se somete a esta intervención, pero son necesarios estudios ulteriores para confirmarlo.