DIAGNOSTICO ESTERILIDAD
PROBLEMAS EN EL CUELLO UTERINO
El moco cervical (del cérvix, la parte inferior del útero que se abre a la vagina) actúa como una especie de filtro y evita la entrada de
bacterias en el útero procedentes de la vagina; así mismo, favorece la supervivencia del esperma.
Esta mucosidad es espesa y el esperma no puede atravesarla hasta la fase folicular del ciclo menstrual, cuando el óvulo y el folículo maduran
en el ovario.
Durante esta fase, los valores de la hormona estradiol aumentan, con lo que el moco cervical se torna claro y elástico, lo que permite que el
esperma alcance el útero y penetre en las trompas de Falopio, donde puede producirse la fertilización.
Diagnóstico y tratamiento
Entre 2 y 8 horas después del acto sexual, puede realizarse una prueba para determinar si el esperma puede sobrevivir en el moco cervical. Esta prueba se
programa para realizarse en la mitad del ciclo menstrual, cuando las concentraciones de estradiol son máximas y la mujer está ovulando. Normalmente, el moco
es claro y puede estirarse hasta 9 y 12 centímetros sin romperse. Al microscopio, el moco tiene un aspecto de helecho y, si se observa con el máximo
aumento, pueden verse al menos cinco espermatozoides activos simultáneamente.
Los resultados se consideran anormales cuando el moco es excesivamente espeso, no se observa esperma o bien se aprecian agregados de espermatozoides debido
a que el moco contiene anticuerpos antiesperma.
De todos modos, estos resultados anómalos no siempre indican problemas en el moco cervical.
Es posible que no se detecte esperma simplemente porque no se depositó en la vagina durante el coito y la existencia de un moco espeso puede ser debida a
que la prueba no se realizó en el momento adecuado del ciclo menstrual. A pesar de que esta prueba es ampliamente utilizada, no es muy precisa.
El tratamiento de los problemas derivados de los trastornos del moco cervical incluye la inseminación intrauterina, en la que el semen se coloca directamente en el útero
para evitar el moco, y la administración de fármacos mucolíticos, como la guafenesina (un ingrediente muy frecuente en los jarabes para la tos).