DIAGNOSTICO ESTERILIDAD
CONTROL DE LA OVULACION
Determinar si realmente se produce la ovulación es una parte importante de la evaluación de la esterilidad. Para determinar si hay
ovulación y en qué momento se produce, se utilizan mediciones diarias de la temperatura basal del cuerpo (temperatura en reposo), tomadas al
despertarse.
Una baja temperatura basal sugiere que la ovulación no se ha producido, mientras que un incremento ligero, persistente, de
alrededor de 0,5 a 1 ºC en la temperatura suele indicar que ya se ha producido.
De todos modos, la temperatura basal del cuerpo no es un
indicador fiable ni preciso de la ovulación. En el mejor de los casos, predice la ovulación sólo con una antelación de 2 días.
Existen técnicas más precisas, como la ecografía y los equipos predictores de la ovulación; estos últimos detectan un incremento en la hormona
luteinizante (una hormona que induce la ovulación), que alcanza sus valores más altos en la orina entre 24 y 36 horas antes de que se ovule.
Además, se pueden medir los valores de progesterona en la sangre o uno de sus productos derivados en la orina, ya que un notable incremento de
los mismos indica que el óvulo ha sido liberado.
Por último, la biopsia también es un procedimiento válido para saber si se ha producido la ovulación. Para ello, se toma una pequeña muestra del
revestimiento del útero entre 10 y 12 días después de la fecha en que se supone que se ha producido y la muestra se examina al microscopio. El diagnóstico
se establece si se observan los cambios que normalmente ocurren en el revestimiento uterino después de la ovulación.
Tratamiento para inducir la ovulacion
El tipo de fármaco que se escoge para inducir la ovulación depende del trastorno específico. Para una mujer que no ha ovulado durante mucho tiempo
(anovulación crónica), está indicada la administración de clomifeno.
En primer lugar, se induce un período menstrual con otro fármaco, el acetato de medroxiprogesterona. A continuación se administra
el clomifeno durante 5 días. Por lo general, la ovulación se produce entre 5 y 10 días (habitualmente unos 7 días) después de dejar el clomifeno y la
menstruación 14 o 16 días después de la ovulación.
Si después del tratamiento con clomifeno no se produce la menstruación, se debe hacer una prueba de embarazo. Si la mujer no está embarazada, el ciclo de
tratamiento se repite con dosis cada vez más altas de clomifeno hasta que se produzca la ovulación o se alcance la dosis máxima aconsejada.
Si una mujer no ovula o no queda embarazada durante el tratamiento con clomifeno, se puede intentar un tratamiento hormonal con
gonadotropinas menopáusicas humanas.
En la actualidad, estas hormonas se extraen de la orina de mujeres posmenopáusicas, pero ya se están experimentando otras sintéticas. Como las
gonadotropinas menopáusicas humanas son caras y tienen efectos secundarios graves, los médicos no recomiendan esta forma de terapia hasta estar seguros de
que la esterilidad se debe a un trastorno de la ovulación y no a anomalías espermáticas o de la trompa de Falopio.
Incluso en estos casos, se deben supervisar exhaustivamente los ciclos del tratamiento.