CAUSAS DE ESTERILIDAD
Dentro de las múltiples causas a las que puede atribuirse la esterilidad sobresalen algunas por ser las más frecuentes.
Entre las que afectan a la mujer se cuenta la falta de ovulación, que por lo general obedece a un desequilibrio hormonal. Es frecuente que este desequilibrio produzca, en la vagina, un moco que rechaza el esperma del hombre, así como también lo es que obstruya el paso del óvulo fertilizado hacia útero, impidiendo que se implante en él.
Otra causa bastante corriente se encuentra en la propia constitución física de la mujer, y en este apartado se cuentan las malformaciones en uno o varios de los órganos del aparato reproductor; las secuelas de determinadas enfermedades infecciosas, como la tuberculosis y la gonococia, que dan origen a una impermeabilidad de las trompas que impiden el paso del óvulo desde el ovario hasta la matriz, y la existencia de quistes, fibromas o pólipos.
Asimismo, es frecuente que la
esterilidad femenina esté relacionada con ciertos problemas psicológicos, como el estrés o el temor al embarazo, que pueden causar trastornos que lleguen a impedir la ovulación o a afectar las trompas de Falopio, produciendo espasmos que dificulten la concepción.
En cuanto a las causas de
esterilidad más corrientes atribuibles al hombre, destacan las relaciones con el semen. Así, ocurre que el hombre no puede fertilizar el óvulo femenino porque su producción de esperma es nula o baja, con un número de espermatozoides por debajo del mínimo que se considera necesario para producir la fertilización; también puede suceder que el número de espermatozoides sea normal o alto, pero con una movilidad escasa, por lo que no puede avanzar de forma adecuada para fertilizar el óvulo, o, incluso, que tenga una malformación que les impida la fecundación. Otra de las causas puede ser el bloqueo de alguno de los conductos por los que transita el semen, que suele estar producido por una inflamación crónica de la glándula prostática, por una enfermedad venéria que no ha sido tratada o por un varicocele, nombre que recibe la dilatación varicosa de las venas espermáticas del escroto.
En lo que respecta al campo de la genética, y gracias a la investigación constante, se conoce ya, como causa de
esterilidad atribuible a factores de este tipo, la alteración de una proteína celular que provoca la muerte de los espermatozoides, aunque la incidencia es muy baja. Además, en un reciente estudio, se ha establecido una estrecha relación entre los hombres no fértiles y un posible defecto genético de carácter hereditario, a pesar de que su localización y sus características aún no se han descubierto.
Aunque el hecho no está confirmado por completo, se ha comprobado que la proporción de hermanos varones no fértiles que han acudido a la consulta por problemas de
esterilidad es muy superior a la de los fértiles con hermanas que tienen hijos, lo que apuntaría a un componente familiar hereditario. Abundando en esta idea, y mediante análisis, se ha comprobado que las características anómalas del semen de los hermanos no fértiles se asemejan y, a su vez, difieren mucho de las de otros varones no fértiles. Si llega a verificarse el origen genético, se estará en condiciones de lograr un gran avance en lo que se refiere a las causas de la
esterilidad masculina.
Dentro de otras causas atribuidas al hombre, figuran las que, por su naturaleza, se circunscriben al campo psicológico, como la impotencia y la eyaculación precoz, así como el alcoholismo y, al igual que en la mujer, el estrés.